La Festa del Cel finalizó ayer con una gran afluencia de público. Pese a las críticas a la organización del evento que este año ha tenido lugar en el Parc del Fórum (calles cortadas por obras, dificil acceso a la playa, un sol de cara que deslumbrador) la convocatoria ha seguido siendo un éxito.
El debate se centra entre el lado positivo de la fiesta (acto lúdico-festivo y científico-cultural) y el lado negativo (poca sostenibilidad, y poco educativo en materia medioabiental). Esta es la visión que nos queda después de hacer un seguimiento a las opiniones generadas durante el fin de semana por esta fiesta.
La Asociación de Locomoción Aérea nació en 1908 con el afán de promover la cultura aeronáutica en la ciudad. Este año se le ha hecho un pequeño homenaje y se han organizado actividades con globos aerostáticos, simuladores de vuelo, exposición de maquetas de aviones y motores. Una forma recreativa de acercar el mundo de la aeronáutica a la sociedad, a grandes y a mayores.
Por contra, la sociedad, cada vez más concienciada por los problemas medioabientales demanda que en fiestas locales, como las de la Mercè y promovidas por el Ayuntamiento, se de paso a otro tipo de demostraciones aeréas que no contaminen tanto sonora y ambientalmente.
El debate sigue abierto.

