En 2002 la película Minority Report nos mostraba a Tom Cruise manipulando un ordenador con el movimiento de sus manos. El director de la película contó, como asesor científico, con John Underkoffler que, seis años después, ha hecho realidad la ficción.
John estudió, en el Media Laboratory del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) cómo crear un interfaz que actuara a partir de los gestos. Ahora, como cofundador de la empresa Oblong , lo ha conseguido con G-Speak.
Lo llaman ambiente operativo espacial y se basa en el movimiento de las manos para comunicarse con la máquina. Cada posición en el espacio es descifrado como una orden por el sistema. G-Speak permite utilizar los dos brazos moviéndolos en el aire, cortar y pegar entre pantallas, y hasta controlar objetos en pantalla.
Desde Oblong, que tiene un laboratorio de investigación en Barcelona, dicen que los usos del sistema son muy amplios, desde trabajo en 3D, exploración espacial, hasta medicina y ocio. Al tratarse de una plataforma y no de un programa concreto las aplicaciones son múltiples para los usuarios. Pero la visión de Oblong va más allá, para ellos G-Speak estará presente en los televisores, los ordenadores personales, en coches y en los móviles.
La plataforma funciona con guantes con sensores que detectan los movimientos de la mano o los dedos del orden de 0,1 mm., pero ya están investigando cómo prescindir de ellos. Si así fuera, el ratón y los dispositivos táctiles quedarían arrinconados en el baúl de los recuerdos.
La plataforma está diseñada para trabajar con Windows, Linux y Mac OS X.
